lunes, 15 de septiembre de 2014

Nuevos horizontes





Ayer me desperté con ganas de cambio. Mis tripas me hablan a veces y cuando lo hacen suelen hacerlo muy fuerte. Este verano mantuve una conversación con ellas y me di cuenta de que ya no vivo Nido con la emoción de antes. 

Los que me conocen bien saben que cada 3 años me toca cambiar de planes. Soy una intensa y no visualizo mi vida sin miles de mini vidas dentro. Tengo 34 años y mi currículum se compone de piezas tan diferentes que cualquier seleccionador de personal de los de antes pensaría que estoy locucha. (Suerte que hoy en día se valora más que nunca la faceta polifaceta de los que estamos hechos de mi pasta!).

Soy de cumplir sueños en cadena. Nido ha sido el último. Un sueño que me apetecía muchísimo y que cumplí con nota. Ahora me toca ir en busca de nuevos horizontes para volver a sentir la emoción de las cosas nuevas.

Cada proyecto lo vivo como una relación y, lo mismo que con las relaciones, la crisis de los 3 años me suele tocar bastante. Y ahora que ya no vivo con la ceguera del enamoramiento por Nido soy capaz de ver lo que me gusta y lo que no me gusta nada de esta mi última relación.
Nido ha sido un amor de esos fuertes que te arrastran y te hacen perder el oremus de la manera más idiota. En nuestro primer año juntos me volqué de esa manera que sólo lo haces cuando estás loca de amor. No necesitaba casi comer, ni dormir y podía vivir perfectamente de la droga del enamoramiento. En el segundo comencé a calmarme y a vivir en un estado de rutina. Y ahora que se acercan los 3, cada día quiero estar más distante. Todo era más guay cuando no sabía qué iba a pasar cada día. Ahora siempre es lo mismo!

Me sigue encantando mi trabajo aunque no soporto la esclavitud de las 4 paredes. Necesito pasar de esta relación formal a un rollo más de fin de semana y sin ataduras. Necesito nuevos proyectos que me vuelvan a remover las tripas y disfrutar de una vida más slow (que aunque sea lo que hemos estado vendiendo estos últimos años, ya os digo que en casa no la hemos practicado ni un solo día). Seguiré haciendo talleres pero a mi ritmo; para disfrutarlos y no sólo por la necesidad de hacer cash y más cash para cubrir costes de estructura.

Vine a Barcelona cuando se empezaba a hablar del demonio malo de la crisis y aun así no dudé un momento en lanzarme a la aventura. Nunca he temido la crisis económica. A mí lo que me da miedo es entrar en crisis existencial. Abrí una tienda que en pocos meses se consolidó como la mercería moderna más guay de toda Barna. He recibido visitas de gente de todas partes, he salido hasta en la tele y, no lo voy a negar (aunque en este país no se estile hablar de dineros), Nido me ha dado mucha alegría y también mucho dinero. Pero ahora estoy en otro tercio. Un tercio en el que me apetece dedicarme tiempo a mí. A lo personal y no tanto a lo profesional. Obviamente no voy a dejar de trabajar porque eso es un imposible (vaya mierda, no?). Pero lo haré desde otra posición. Laura de Nido de Abeja seguirá dando guerra, eso os lo aseguro… pero ahora me apetecen unos meses de descansito para coger fuerza para una nueva etapa que va a ser mejor que la anterior.

...Y todo esto viene a que emprender y salir de la zona de confort es muy bonito, mucho. Una experiencia más que recomendable en la vida de cualquiera y ahora que mi localito se quedará vacío en unos meses, si te apetece, que sepas que traspasaremos el local con todos los muebles, equipos y con sus  licencias (tenemos también en regla la licencia de talleres!) y con todos los suministros y esas cosas engorrosas en orden. En principio la idea es traspasar únicamente el local con mobiliario y licencias. El stock pensamos saldarlo, pero estamos abiertas a ofertas.
El alquiler es bastante barato, la ubicación genial y el fengshui que tiene es la hostia! No soy nada tacaña y el precio es más que razonable. Mi intención no es lucrarme con esto sino recuperar algo de pasta de la que hemos invertido en él (que os aseguro que es mucha más de la que pediremos). Así que, si te interesa, escribe a hola@nidoabeja.com y lo hablamos. No tenemos nada de prisa aunque nos encantaría hacerlo  de cara a noviembre (que además es súper buena época para abrir un negocio porque la Navidad es la bomba empresarialmente hablando). 

Mi novio vuelve a estar en el mercado y es un partidazo, girls ;)